Impuestos a pagar por un autónomo en España – IVA + IRPF


27 de Enero de 2017 Facebook Twitter LinkedIn Google+ Impuestos


Impuestos de IVA e IRPF

España ha llevado a muchas personas a buscar ingresos económicos por otros lados. A pesar de que algunos gastos son necesarios y representan un beneficio (la luz, el agua, el internet, el gas, etc). Es importante saber que todas las personas con capacidad de laborar tienen que cotizar impuestos una vez a al año (declaración de la renta), lo dicta la ley e evadirlos sería algo ilegal. Aquellos que trabajan de forma autónoma también están en el deber de pagar impuestos al estado Español, estos se cobran para mantener gastos propios del país y generar una retroalimentación de recurso por parte de ciudadanos/país.

Actualmente los impuestos a pagar por un autónomo en España se miden de la misma manera que cualquier otro ciudadano que posea un empleo o cualquier empresa.

La Seguridad Social es obligatoria para cada ciudadano de la nación, esto ayuda a tener garantías en gastos médicos y pensión. El estado obliga a pagarla ya que genera inversiones hacia el mismo ciudadano en la que el mismo ciudadano aporta para su salud y edades avanzadas. Los autónomos en España eligen siempre cotizar los impuestos de seguridad más bajos, que serían el 29,8%. La base mínima que permite mejorar los ingresos cada 6 meses y subiéndole de 50%, después de 6 meses más se podría incrementar hasta 25%. Es bien sabido que aquellas personas que más invierten más derechos tienen, por lo que a largo plazo este método no resulta muy efectivo.

El IVA y el IRPF como otras formas de impuestos a pagar por un autónomo en España.

Pero los impuestos a pagar por un autónomo en España no se quedan allí, ya que también existen otras formas en las que un ciudadano debe cotizar sus ganancias. El Impuesto de Renta sobre Personas Físicas es  un sistema de impuestos que se cancela de forma anual, y le permite al ciudadano residente en España (persona jurídica o natural) permanecer en Sistema Tributario Español. Esto dice que las declaraciones de Hacienda de los ingresos deben separarse en un 15% y se deben ver reflejadas en las facturas.

Anteriormente se le daba este beneficio a aquellos autónomos que tenían pequeños ingresos de 15000€  al año (aquellos que son nuevos declaran solo 9% al año), sin embargo en los últimos años esta medida se ha usado con todos los trabajadores autónomos de España. El único problema es que el autónomo está obligado a cotizar impuestos, sin importar si obtiene ingresos o no. Los impuestos a pagar por un autónomo en España nunca dependen de los ingresos que posea el trabajador.

Ya que en resumen el estado siempre está extrayendo la mitad de sus ganancias e ingresándolo a una taza de pensiones, el único problema para las personas de los trabajadores hoy en día es el de no poder ahorrar. Todas las ganancias se van en forma de gastos mensuales que cada día son más costosos, por lo que muchas personas en la actualidad se quejan del sistema de impuestos, que no genera ninguna ganancia a largo plazo para los ciudadanos.

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